Para poner canciones que me hagan reír, debería ir obligatoriamente a la banda sonora de For Your Eyes Only, compuesta por Bill Conti, la cual es la más ochentera de todas (Y suena a Scooby Doo), o a The Spy Who Loved Me de Marvin Hamlisch, que le pasa lo mismo pero por lo setentera.
Sin embargo, no puedo dejar pasar este post sin poner una canción que es graciosa, no porque lo sea, sino porque Sean Connery tiene que cantarla. Esta se la imputo a Monty Norman, aunque es un calypso muy viejo, de Jamaica.
De hecho, la OST de Dr. No tiene tres versiones con el mismo nombre: "Under the Mango Tree"
Esta es la que me hace reír (o porqué lo hace)
(tienen que ver ese pedazo en audio latino, es hilarante)
Porque uno no ve a James Bond cantando, bueno, si se puede, aquí un par de joyas para la colección: adoro la primera de ellas
Esto es del 78 (Después de Moonraker), vean la pinta de Dalton, de por Dios!
Ahora, Brosnan también lo hizo, pero a él casi le vale una nominación al Oscar:
Y esta, creo que le costó una nominación a los Razzie:
De Sir Roger Moore, no es propiamente canción (esta sí), pero es 007
Cuando me enfado, me ofusco, cuando empiezo a estar #CargadodeTigre, normalmente no escucho música, no soy capaz de escucharla y si lo hago, no le pongo cuidado porque siempre empiezo a meditar por todo aquello que lo saca a uno de casillas. No me enojo por nada, si por bobadas, y siempre habrá una bobada que lo enoje a uno, es inevitable. A alguien le escuché que determinado día era un buen día para estar enojado, en es mismo momento, yo pensé en cuales podrían serlo para mí, y sinceramente, han sido más de los que planeaba.
A lo que vinieron: no escucho música cuando estoy enojado, mucho menos escucho al 007 como consecuencia de algún malentendido o disputa. En serio, que canción podría escuchar uno, que tipo de tema le deja a uno expulsar (o canalizar) la ira que se siente. John Barry podría hacerlo a uno enojar, darle motivos, o permitir que siga enojado? No lo creo.
Sin embargo, si escucho música de Bond y puede suceder algo que me enoje, que me amargue la tarde, algo que así no recuerde con la totalidad de detalles, ni qué era lo que está pasando por la cabeza, si puedo recordar claramente, lo que oía en ese momento. y muy oportuna por cierto.
Cuando me enojo, no escucho música, pero gracias a ese momento, y en general, a la circunstancia en la que suena en la película, tarareo esto.
2008 - David Arnold - Oild Fields.
hay un mejor video, más corto, pero no lo pude poner directo.
Lo bueno de este vídeo es que no tengo que explicar porqué un Bond andrajoso y lleno de ira, pero con impecable estilo, hace lo que sabe que está bien, lo que tiene que hacer, a pesar de lo que su Organización le ordena.
Cuando la escuche, me pasó algo no parecido, pero si algo que me dejó frio. Las dos cosas que mas duelen, que más afectan, según este humilde servidor, son la impotencia y la indiferencia, y cuando las dos se dan, es una mezcla peligrosa, que sería letal si se une con la gripa. Algo sucedió, que efectivamente me hizo sentir como un nada, una cajada de nada pero sin la caja, la impotencia de saber lo que ya no se podía hacer, la indiferencia de no tener la oportunidad de hacerlo.... esta canción, como Night at the Opera, fue demasiado oportuna.
Resulta que sigue el tema 0010: "una canción que me de sueño" y en estos momentos, puede ser cualquiera. No quiero poner un post por ponerlo, y lo he pensado mucho, pero no encuentro precisamente "esa" canción que quepa en esta categoría. por tal motivo, me veo en la penosa pero imperiosa necesidad de suspender el término del presente blog (que ya venía atrasado) mientras medito ese tema.
Como el blog queda dormido, los dejo con algunas imágenes del 007 durmiendo
Y si falta Brosnan, es porque me pudo el sueño ^_^
No puedo creer que pueda poner esta canción en este número, gracias a este evento... mejor no podría ser de ninguna manera.
En esta oportunidad, presento un tema (fácilmente mi favorito de ese álbum) de don David Arnold, quien con cada Banda Sonora se supera, cuando está a su cargo. De la última película del 007, les presento"Night at the Opera".
La canción transcurre cuando Bond aterriza en Bregenz, Austria y persigue a Dominic Greene, desde el aeropuerto y dentro de la opera, suena esta pieza de misterio, espionaje, intriga, "stalking", una pieza musical que va "in crescendo" mientras Bond busca la manera de entrar, seguir y averiguar más sobre el villano de turno.
Como lo mencioné anteriormente, esta canción está entre mis favoritas, y cada vez que puedo, al iniciar una reproducción aleatoria, inicio con esta canción. No la puedo bailar pero lo haría (así como si bailé Circus Circus) pero si imagino a la orquesta tocándola con esa infinidad de instrumentos, vientos y cuerdas sonando armoniosamente. Pudo haber sido el número 001, pero la necesitaba aquí, por esta sencilla razón:
Trabajo en un complejo de edificios (de las fuerzas militares) donde se interconectan las altas torres con pasillos comerciales, otra serie de edificios y dan salida a variedad de calles de importante afluencia (para los que conozcan Bogotá, el Centro Internacional, los Edificios que hacen parte del Tequendama).
Estando en ese complejo arquitectónico, esperando a quien no habría de llegar, me puse a escuchar música (las casi 2 gigas de música del 007), y sonó esta canción.
En contados segundos, vi una persona la cual me causó curiosidad verla ahí, principalmente porque me vio (o eso creo) pero no se dio cuenta. Mientras sonaba esta canción, lenta y distanciadamente, me propuse a seguir a esa persona (imaginando su destinación), por la sencilla razón de seguirle.
Con la canción de fondo, subí y bajé escaleras, siempre unos pasos detrás, sabiendo que no voltearía a mirar (quien lo hace si no se sospecha de ser seguido). hasta llegar a la avenida (carrera 13) y pasarla - casi a su lado - hasta el Parque Empresarial Bavaria. Cuando vi que estaba en problemas (con bolsas, papeles en sus manos, tratando de abrir una sombrilla), me acerqué, le saludé y ofrecí mi ayuda, innecesaria para ese momento, confirmando mi sospecha de su destino.
De haber tenido dinero, le hubiera invitado a tomar algo (lo cual hubiera sido una buena idea, más cuando dijo que quería que alguien le gastara un trago) de todas maneras, no hubiera aceptado.
nos despedimos fríamente, a la distancia, cada cual con sus afanes, sus preocupaciones y yo con m rabia, porque sería estúpido pensar que la cita que estaba esperando se hubiera cumplido...